Slow sex

Está opción es una alternativa al sexo diario, al que estamos acostumbrados.
Nos pasamos todo el día corriendo de aquí para allá y cuando llegamos a casa nos pasa lo mismo en la cama. Las prisas nos entran y lo hacemos todo a cámara rápida.
Os proponemos que de vez en cuando probéis esta forma de practicar sexo.
Bajando las revoluciones y con movimientos suaves conseguiremos potenciar la sensualidad a la vez que conseguir orgasmos más intensos y largos.
Esta técnica proviene del budismo y del Tantra, una especie de meditación orgásmica que a la vez que el placer busca el bienestar de la propia persona.
Pruébalo ahora en invierno, es el momento ideal. Haz el amor lentamente debajo de las mantas y verás como no siempre el movimiento más rápido es el mejor.