El punto G. En busca del tesoro perdido
‘Solo un 10% de las mujeres afirman haber encontrado el punto G alguna vez en su vida. Sin embargo el otro 90% restante sigue investigando sobre ello o simplemente lo dejan en una gran duda que creen que nunca podrán resolver.
Debemos tener claro que lo encontremos o no, nunca será una búsqueda en balde ya que siempre conseguiremos explorar zonas nuevas en nuestra vagina que nos aportarán sensaciones inesperadas, se pueden utilizar el poder del dedo para explorar esas zonas.
Comenta este tema con tu pareja, no tengas miedo a hacerlo, el diálogo es el principal método para alcanzar el verdadero placer, aunque sea solo para guiarle.
Se encuentra a unos 3 ó 5 centímetros a la entrada de la vagina. Si estás de espaladas hay que introducir uno o dos dedos y doblarlos hacia delante (forma de J) . El punto G tiene el tamaño aproximado a una moneda de dos euros y una textura rugosa y áspera.
Otro opción es utilizar la técnica del reloj. Consiste en tomar la vagina como la forma de un reloj y empezar a explorar por las 12 que es donde la mayoría de las mujeres lo tienen y si no es así seguiríamos por las 11, 1, 10, 2 y así sucesivamente formando círculos con los dedos
La característica especial de este punto es que no tiene la misma sensibilidad que puede tener el clítoris. Se estimula ante golpes más fuertes y duraderos y a la presión que puedan hacer sobre él.

Eso si, para que esto funcione, la mujer debe de estar excitada y continuar así durante este tiempo. Si esto no ocurre, la sensación de extremo placer al encontrarlo será inexistente.
Ya sabéis, manos a la obra y paciencia que en estas cosas el tiempo invertido nunca será perdido.