Decir una proposición indecente con una carta
Es el método clásico, no es nada especial, pero si inquietante, y más cuando la pareja está en casa por la mañana y hasta la noche no se ven, es una manera de no decirlo a la cara, y encima no estar delante cuando lo lea, también se puede sustituir por mail, este es más rápido y la tensión no existe, por lo que el “morbillo” del asunto se pierde, además un mail se sabe que lo recibe y lo lea, en cambio la carta puede romperla y hacer como que no ha pasado nada.
Está claro que la carta tiene que tener varias partes interesantes, como por ejemplo un recordatorio de un momento especial, no puedes ir al grano y escribirlo con letras de periódico, tampoco es válido el ordenador, lo ideal es que sea del puño y letra, que exprese un sentimiento y que cuando lo lea la otra persona piense que éstes a su lado susurrando.
El cuerpo de la carta tiene que ser la proposición indecente, cuidado con exigirlo, con suponer que te apetece o algo de eso, díselo claro y sin suposiciones, que te apetece hacerlo pero que no está obligado hacerlo, y por último el final es quitarle importancia al asunto, que no pasa nada sino quiere hablar del tema y comprenderás que es algo que necesita tiempo a asimilar.
Así que ya sabéis una carta a casa y esperar a la respuesta, que hay veces que no llega porque está mal escrita la dirección o que el cartero es un perro.